domingo, 12 de febrero de 2017

No me destruyas

En la oscuridad roja, como la carne que aún late entre tus piernas
Con la oreja pegada a tu pecho creo oír algo
Algo como un tambor
Y pienso que ojalá sea tu corazón
Que ojalá no esté oyendo los ecos del mio  que por favor sea el tuyo
Que ojalá sea el tuyo
Que ojalá que tengas corazón
Ojalá
Por favor
Y recorres mi espalda con tus manos y mi espalda existe porque tú la tocas y le das forma
Y mi pecho  porque toca el tuyo
Y mis brazos  porque te rodean
Y mis manos porque me las pides casi sin aliento
Mis ojos porque los tuyos lo pidieron
Mi boca existe para que tú la conquistes Toda yo soy para ti
y tú eres de otro
Déjame desaparecer
Libérame
Dime que no existo
Dime que no soy real
Que soy solo una ilusión óptica
Soy un delirio de dolor porque él sí existe para otra

Abro los ojos y te hablo

Me siento tan tuya
Te digo

No seas mía
Me dices

¿Por qué ?

Porque todo lo que poseo muere y se pudre

¿Por qué?

Porque no sé amar

Y yo ya no cierro los ojos
No cierro los ojos porque me acuerdo de aquel mallorquín
Aquel mallorquín comunista
Un mallorquín rojo como la luz que lame tu rostro y como la carne que aún late entre tus piernas
Ese mallorquín rojo que iban a fusilar en es Castell d'es Bellver
Ese que en su última voluntad no quiso una muerte rápida ni que su cadáver fuese devuelto a su familia.
Ese que prefirió morir de pie, con un cigarro entre los labios y mirando de frente a su asesino

De él me acuerdo y no cierro los ojos.
En lugar de eso, hinco un codo a cada lado de tu cuerpo y miro de frente a mi asesino

Y ojalá mi dolor se materialice y se convierta en balas
Y ojalá tu maldad se materialice y se convierta en un fusil
Y ojalá mis ojos sean manos que coloquen el fusil en tu boca
Y ojalá tus ojos sean el dedo que apriete el gatillo

Pero nada se materializa
Nada nace de mi dolor
Ni siquiera una reacción por tu parte

Y vuelvo a tu pecho y rezo para no volver a levantarme

No quiero levantarme
No quiero ser capaz de levantarme si no soy capaz de hacer que le olvides

No quiero sentir nada nunca más si no voy a sentirme amada y no quiero sentirme amada por nadie si no eres tú quien me ama

No quiero levantarme nunca más si no es contigo
y no es contigo si no me amas

No quiero nada de nadie si no soy digna de ti

No quiero nada si no es de verdad
No quiero sentirme real un momento
y luego girarme
mirarte a los ojos
y sentir que no existo ni yo ni nada a mi alrededor.

martes, 7 de febrero de 2017

Karma

Temo que seas mi karma y que él sea tu karma.

Lo que sientes ahora es lo que temo sentir todo el tiempo.

Temo ser tu comodín
Temo ser tu opción cómoda
Temo darte igual en realidad

Temo ser para ti lo mismo que tú eres para él.
Temo que me duela tanto como te duele a ti.

lunes, 6 de febrero de 2017

Agua con limón

A veces pienso que me utilizas
Porque te cuido
Porque te amo
Porque te adoro
Porque pasaría hambre para que tú comieras aunque luego lo vomites.
Porque moriría para que tú vivieras aunque luego te suicides.
Porque te acompañaría al fin del mundo para que no te sintieras sola aunque luego me abandones.

Y tú esto lo sabes
y lo usas
Y me exprimes

Y cada mañana al apretar el limón me veo a mi misma.
Siento mi sangre resbalar entre mis dedos.
Veo mis corazones hundirse en el agua de mineralización débil.
Huelo mi llanto ácido

Y tú eres el agua de font de s'aritja
El agua que me disuelve y se traga mis corazones

domingo, 5 de febrero de 2017

Mi animal favorito eres tú

Érase una manada de perros callejeros o mejor dicho una camada de cachorros que huyeron de sus casas porque no se sentían mascotas de nadie.
Los cachorros sobrevivían juntos pero a duras penas.
Mi cachorro favorito era uno de color marrón claro casi naranja como un zorro. Era casi un zorro.
Tan bello y escurridizo.

Mi pequeño y hermoso zorrito estaba herido, tenía una herida tan profunda y tan infectada que nunca se sentía cómodo.

Mi zorrito se separó de la camada y siguió a un hermosisimo dogo blanco y esbelto como una estatua griega.

Mi zorrito se llenó de cristales la herida y esta no dejaba de sangrar. Cada paso que daba dejaba un rastro de sangre ligera y brillante. El dolor punzante y constante de la herida hacia que mi zorrito viviera triste y furioso.

Mi zorrito furibundo atacó a un hombre que había sido malo y por ello acabó en la perrera.
Allí limpiaron y cosieron su herida. Pero se quedó con algunos cristalitos dentro. Cada vez más dentro.
Para que el zorrito no perdiese la costumbre de cazar y así asegurarse de que al salir de la perrera siguiera alimentándose como debía, le permitían salir a conocer el terreno.

El zorrito llevaba tanto tiempo en cautividad que se movía como incómodo en su propia piel. Eso me pareció cuando le vi por primera vez.

Yo soy un tatú carreta y mi cuerpo está acorazado para protegerme de la vida. Por eso creo que tardé tanto en hablar con el zorrito.

El zorrito me habló de la perrera y de que él era un zorro y no un perro y que por tanto no tenía ningún sentido que le tuvieran encerrado allí. A mi eso me dio un poco igual, yo solo quise saber cómo estar más cerca de mí zorrito.

El zorrito y yo no aguantamos mucho sin enredarnos. Le cuidé lo mejor que supe, cometí errores grandes y me lo dijo y por ellos pedí perdón como si el zorrito fuese Dios.

Pero cada vez que había un poco de calma aparecía algún perro callejero amigo y le mostraba un hueso y se contoneaba frente a mi zorrito para que este volviera con ellos.

Y mi zorrito les miraba y les olía y les aullaba.
Y yo sabía que se iría con ellos un día.
Y quería arrancarme la coraza y dársela al zorrito para que nunca más volviera a sufrir de heridas sangrantes porque si se iba con ellos Dios sabe que iba a volver a llenarse de cristales las heridas.
Pero no puedo arrancarme nada
Igual que mi zorrito no puede quedarse conmigo
Son limitaciones innatas.
El zorrito necesita adrenalina y yo necesito tranquilidad. 
Me sabe mal amar al zorrito porque sé que a los zorros les molestan los animales acorazados.
Pero peor me sabe el rechazo del zorrito, que sólo puede amar a su camada.

Ellos, tú y yo

Me gustaría ser el amor de tu vida
Me gustaría ser imprescindible para ti
Me gustaría que pensaras en mi,en si estoy bien o qué estaré haciendo
Me gustaría que no concibieras tu vida sin mi
Me gustaría ser inspiración para tus cuadros
Me gustaría gustarte más que nadie en este mundo
Me gustaría no tener miedo a perderte cada vez que alguien te dice algo inteligente
Me gustaría que me quisieras como si toda yo fuese parte de ti y tú de mí
Me gustaría que te diera igual donde estar siempre que estés conmigo
Me gustaría que no me dolieras tanto
Me gustaría ser tan importante para ti
A veces pienso que hubiera sido mejor no besarte nunca, que quizás si me hubiera quedado en el escalón de los amigos ahora sería tan importante para ti como lo son ellos
Y sabe Dios cómo sufro por esto
Que lo intento
Trato de no sentir nada
Pero me sube la tristeza hasta la garganta y se infla como un globo y no me deja respirar
Y te digo que no encajo
Te digo que es un grupo cerrado
Para no decirte que quiero desaparecer cuando estoy con ellos
Que veo en tus ojos ese brillito
Veo tus ojos necesitados
Esos ojos que sólo he podido ver con ellos.
Y muero en esos ojos tuyos que también son de ellos y nada míos
Quisiera estar en tu lista de gente a la que llevar contigo a la isla desierta
Aún sabiendo que no sé hacer nada bien
que me lleves contigo porque si vas a morir en una isla desierta quieres morirte conmigo
Y que seas egoista y que te sepa mal serlo pero no puedas evitarlo porque me quieres como el árbol a la tierra, que se agarra a ella con tanta fuerza que sólo un huracán los puede separar.
Que hables conmigo
Que te encante hablar conmigo
Que me busques para hablarme sobre amaneceres y mariposas muertas
Y no sólo para despedirte  (si eso)